
Crónica del club
La historia de un equipo que no sabía rendirse.
De pagar cada gasto de su bolsillo a lograr cuatro ascensos consecutivos. Una historia construida desde abajo.
El A.C. Rozzano nació en la temporada 2021/2022 con una idea sencilla: competir, disfrutar y construir un equipo desde la amistad. No había grandes recursos, no había estructura profesional y no había garantías. Solo había compromiso.
Desde entonces, cada temporada ha sido un paso hacia arriba. No solo en categoría, sino en identidad, exigencia y unión.

2021/2022
El origen
3er puesto · 3ª Regional
Banquillo autogestionado
El primer año fue el nacimiento de todo. Un grupo de jugadores empezó a competir desde la base, asumiendo gastos, organizándose por sí mismos y construyendo las primeras raíces del club. No hubo ascenso, pero sí algo más importante: nació una identidad.

2022/2023
El despegue
Campeones · Ascenso a 2ª Regional B
Banquillo autogestionado
La segunda temporada confirmó que el A.C. Rozzano no era solo un grupo de amigos. Era un equipo competitivo. Con organización, compromiso y hambre, llegó el primer campeonato y el primer ascenso. El sueño empezaba a tomar forma.

2023/2024
La consolidación
Campeones · Ascenso a 2ª Regional
Santiago Blasco Marín
Con Santiago Blasco Marín al frente, el equipo dio un nuevo paso competitivo. El A.C. Rozzano ya no era una sorpresa: era un equipo capaz de sostener la exigencia, competir cada semana y volver a quedar campeón.

2024/2025
El salto grande
Campeones · Ascenso a 1ª Regional
Javier Benito Blasco y su equipo
La llegada de Javier Benito Blasco y su cuerpo técnico elevó el nivel competitivo del grupo. El equipo mantuvo su esencia, pero incorporó más estructura, más exigencia y más ambición.

2025/2026
La leyenda
Ascenso a Regional Preferente
Javier Benito Blasco y su equipo
La cuarta subida confirmó que la historia del A.C. Rozzano era algo excepcional. Manteniendo el núcleo, sosteniendo la unión y compitiendo con pocos recursos, el equipo logró llegar a Regional Preferente.
Una sola piña
No subimos solos. Subimos juntos.
Cada ascenso ha sido deportivo, pero también humano. Porque el A.C. Rozzano no ha crecido sustituyendo su alma. Ha crecido manteniéndola.
